El Día Internacional de las Niñas en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (las TIC) fue decidido en 2010 por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que es el organismo de Naciones Unidas especializado en telecomunicaciones cuyo objetivo es estimular las vocaciones tecnológicas en las niñas y jóvenes, así como disminuir la brecha digital de género.
Estudios de Naciones Unidas y la Comisión Europea sobre la brecha de género alertan de la importancia de que las niñas y las mujeres sean creadoras de tecnología y no solo consumidoras, de ahí la trascendencia de motivar y estimular a las niñas para que estudien carreras tecnológicas.
Debemos luchar por superar los estereotipos de género que desaniman a las niñas para inscribirse en cursos o carreras de ciencia y tecnología desde una edad muy temprana, estereotipos reforzados a través de la familia, la escuela, los medios de comunicación y en la sociedad en general. La falta de acceso de niñas y mujeres al ámbito tecnológico afecta directamente a la igualdad de oportunidades en el mundo laboral y al desarrollo económico y social de los países.
También es fundamental trabajar para erradicar la brecha digital por razones geográficas y, por tanto, apoyar la promoción de espacios de desarrollo digital de niñas y mujeres del mundo rural.
Este día, que se celebra siempre el cuarto jueves de abril de cada año, quiere recordar que la falta de mujeres con aptitudes para la utilización y desarrollo de las TIC trae como consecuencia una grave disminución en el desarrollo económico y social de los países. Si la población femenina, que resulta también ser la mayoría, no cuenta con las habilidades ni el conocimiento necesario para desempeñar este tipo de tareas, ni se involucra en el desarrollo de nuevos elementos que puedan generar progreso en este ámbito, el mundo sufrirá un estancamiento.
Como recoge Cristina Pérez en su artículo " La brecha de género en la ciencia se mantendrá mientras siga dominada por una visión masculina " para www.rtve.es, Antonio Mateos, de la Universidad de Castilla-La Mancha, opina que la menor visibilidad de las mujeres científicas se debe a que sus hallazgos y descubrimientos "han sido usurpados por sus superiores, maridos y otros compañeros de investigación" [1]. El premio Nobel solo ha sido otorgado a un 5% de mujeres, y baja al 3% en sus categorías científicas. Además, cuando se premia a científicas, el galardón suele compartirse con colegas varones. Según Mateos, "los arquetipos derivan en mitos y estos en los estereotipos de género que aún perduran, luego el patriarcado representa la legitimación científica de la discriminación; con la ciencia y la cultura, el varón ha controlado la naturaleza, y a la propia mujer como un factor más" [1]. Que el trabajo de las investigadoras no está suficientemente ...

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